domingo, 9 de octubre de 2005

El perro sabio

Pasaba un día un perro sabio junto a un lugar en el que había una reunión de gatos.
Y viendo, al acercarse, que estaban absortos y sin prestarle atención, se detuvo.
Se alzó entonces en medio del grupo un gran gato, serio y severo, los miró a todos y dijo: "Hermanos, orad; y cuando hayáis orado una y otra vez, sin albergar duda ninguna, en verdad entonces lloverán ratones",
Y cuando el perro oyó aquello se rió para sus adentros y se alejó de ellos, diciéndose:"¡Qué ciegos y tontos son los gatos! ¡Como si no estuviese escrito, y no supiese yo, y mis padres antes que yo, que lo que llueve a causa de la oración y de la fe y la súplica no son ratones, sino huesos!".

(Khalil Gibran)